El problema que se nos presenta con el inicio escolar

El comienzo de curso nos trae muchas más cosas de las que pensamos, no solo el hecho de gastar mucho dinero en libros y en la compra de material escolar, sino quebraderos de cabeza en cuanto a ropas que tienen que llevar, eso si no hemos pensado en cambiar a nuestros hijos de colegio en cuyo caso preparar papeles para el cambio también implica algunos quebraderos de cabeza. La verdad que pareciera que de un año para otro no lo tuviéramos superado, no sé donde vemos el gran problema, de sobra sabemos todos que la vuelta al cole genera un incremento en nuestros gastos, y que debemos hacernos a la idea exactamente cuando terminan que en poco menos de tres meses vamos a tener que volver a la rutina. El problema es que nos confiamos, vemos que hay demasiado tiempo de vacaciones y pensamos que nos dará tiempo de una manera o de otra a conseguir el dinero para poder hacer frente a las facturas, claro cuando volvemos de vacaciones vemos que hemos gastado más de lo que teníamos pensado y es cuando de verdad empiezan en casa los problemas.

Llega la hora de intentar buscar sitios en los que comprar este material salga más barato, comienza la cuenta atrás y nos damos cuenta que nos pilla el toro seguro. Hay quienes se van a lo primero que encuentran una tienda de chinos, un supermercado sin mirar en ningún momento si la calidad es la esperada. Debemos tener en cuenta que estamos hablando de sus herramientas de trabajo y que si no resultan ser del todo bueno el resultado desde luego no va a ser el esperado, por eso creo que son momentos en los que hay que mojarse más, implicarse en lo que de verdad importa y ver que nuestros hijos necesitan algo más que unas ceras que apenas pintan. Son muchos los sitios que podemos encontrar en los que de verdad venden calidad, sitios que se dedican a ello, verdaderamente especializados y que nos van a ofrecer lo que de verdad necesitan, por eso de una vez démonos cuenta que ha llegado el momento de preocuparnos en serio en la vuelta al cole, en no dejarlo todo para el final, y en ofrecer a nuestros retoños lo que de verdad necesitan y no lo primero que nos encontramos.