Desafortunados accidentes en verano

 

 

 

 

 

 

 

Es angustioso ver la tele ahora en verano, me refiero a las noticias, en las que un día sí y otro también no paramos de ver desgracias por doquier. Entre la violencia de género, los ciclistas que parecen haberse cebado con ellos y un sinfín de aparatosos accidentes nos hace ver que las salidas en verano se convierten en peligrosas. Es normal es cuando más cantidad de salidas se producen, las vacaciones hacen que nadie se quiera quedar en su casa y las carreteras se convierten en un autentico hervidero, hay quienes no respeta las señales, las normas de circulación y por si fuera poco se atreven a conducir borrachos o drogados aumentado con ello los accidentes que se suceden un día sí y el otro también. Es por eso que para evitar todo este tipo de percances todo el mundo deberíamos seguir unas sencillas recomendaciones que no cuesta nada seguirlas y que pueden hacer que podamos viajar con la máxima tranquilidad y no convertir nuestras vacaciones en desgracias y coches siniestrados.

Cuando decidimos sacarnos el carnet de conducir  lo hacemos sabiendo la gran responsabilidad que supone el tener un coche entre las manos, en las clases teóricas nos enseñan a respetar las normas y a no saltarlas a la ligera, es justo después cuando nos vemos con un coche entre las manos que nos creemos los dioses de la carretera, pensamos que no hay reglas y que todo el monte es orégano,  y es así donde nos vemos entre un amasijo de hierros atrapados con un hilo de vida sin saber muy bien si vamos a poder salir de aquello. Todo esto se puede evitar si todos empezáramos a respetar en primer lugar los límites de velocidad, es verdad que cuando comienzan las vacaciones todos queremos llegar cuanto antes a nuestro destino, llegar a tomar el sol, darnos un baño en la playa y desconectar unos días de toda nuestra rutina diaria, pero claro si todos ponemos los coches a más de ciento cincuenta kilómetros por hora, imaginemos por un momento la que se puede llegar a liar en cualquier carretera de nuestro país, un frenazo, una fallo en el coche y las consecuencias serían mucho más graves de lo que pensamos. Por eso de la mano de una buena conciencia y de pensar que entre las manos llevamos un arma mortal si no sabemos manejarla, es que los accidentes deberían disminuir en vez de aumentar con el tiempo.