Todo lo que descubrirás en un tour por Dachau

Entre las visitas que se pueden contratar cuando se viaja a Munich está el tour Dachau, al tristemente célebre campo de concentración nazi. Muchas personas interesadas en la historia lo contratan para ver de primera mano como fue este lugar que ocupa un sitio en la crónica negra más reciente de la humanidad.

Este tour, que se puede contratar a partir de dos personas, es uno de los más demandados y se lleva a cabo íntegramente en español para poder entender fácilmente todo lo que se cuenta sin necesidad de aparatos de traducción. Dado su gran interés, se lleva  cabo todos los días.

Cinco horas para sumergirse en la historia

La duración de un tour por Dachau es de aproximadamente cinco horas, contando desde el momento en el que se parte desde Munich hasta el instante de llegada. En este tiempo, el visitante se sumergirá en la historia más reciente de Europa, conociendo uno de sus capítulos más negros.

Todo comienza en la estación central de trenes, desde la cual se hará el mismo recorrido que los presos hacían para encaminarse al campo de concentración. Muchos afirman que al ver el letrero de llegada al campo les ha recorrido un escalofrío al pensar en cómo debieron de sentirse los presos que lo veían.

De la mano de guías acreditados por la fundación del Memorial del campo, se comienza a recorrer el campo con explicaciones muy rigurosas y llenas de respeto hacia  las víctimas. Se circula así por lugares como la Plaza del Recuento, donde se encuentra la torre que fue tomada por los soldados estadounidenses el día que liberaron el campo, el 29 de abril del año 1945.

El Museo

En el interior del campo se encuentra un museo en el que se pueden ver muchos objetos relacionados con el campo y con su historia. A continuación, los guías acompañan a los viajeros a los antiguos barracones. Especial mención para el Barracón X, donde estaba situada la cámara de gas.

La vista incluye también los tristemente famosos crematorios. Es habitual que la visita sea emocionante, sobre todo cuando entre los visitantes se encuentran descendientes de las personas que estuvieron allí, algo que ocurre con relativa frecuencia.

Tras acabar la visita, se realiza el viaje de vuelta a Munich, siendo optativa la opción de dejar a los visitantes en sus hoteles si así lo desean.